Autor
Francisco Mate Pacheco
Author: Francisco Mate Pacheco

TÉCNICO PISCINA
TÉCNICO CICLO-INDOOR

Licenciado AFD
TD Superior Natación
TD Superior Entrenamiento Personalizado

IRONMAN. ¿Qué significa? Si traducimos la palabra literalmente al Español diríamos, como todos sabéis hombre de hierro; pero los 226 kilómetros que todo TRIATLETA acaba haciendo alguna vez a lo largo de su vida deportiva significan muchas más cosas.

3800m nadando, 180,2Km en bici y 42,2Km corriendo, "la maratón"

Ha sido la experiencia deportiva más grande mi vida, la más gratificante, la más impresionante, pero también la más dura. Hace unas semanas he disputado uno de los Ironman de Lanzarote mas duros hasta la fecha (dicho no por mi, sino por los históricos que llevan varios lanzarotes). Y ahí estaba yo.

Estas fueron las palabras de un mítico triatleta de la isla: “Olvídate del reloj y disfruta de este día porque se te va a pasar muy rápido, estas haciendo el deporte que más te gusta”. Se me repetían una y otra vez en la línea de salida y siguieron haciéndolo durante toda la prueba. Son los 7am y comienza el Ironman Lanzarote 2015.

Empezamos el nado, yo con mis nervios de siempre. Todavía es noche cerrada cuando entramos a la playa. Es tiempo para el ritual de colocación del neopreno, vaselina a tope, últimas fotos y a calentar. El agua está fresquita pero no importa.

Se acerca la hora. Me despido, muy nervioso. Como no quiero problemas en el agua me coloco de los primeros; estoy justo debajo del primer arco de salida. Y llega el momento! Me cuesta mucho expresar los sentimientos y todo lo que te pasa por la cabeza en los momentos previos a la salida, pero ya estamos ahí; y si he sido capaz de llegar hasta ahí, es hora de demostrar todo el sacrificio. Empieza la cuenta atrás: 5,4,3,2,1… nos vamos!!!

Empiezo a nadar en un mar de brazos y pies, con cuidado, vigilando a ambos lados... patada por aquí, manotazo por allá,... Llega el paso de la primera boya; es entonces cuando cojo una buena posición y puedo empezar a nadar bien. El agua es clara y puedo ver peces que parecen no tener miedo de nosotros y campan a sus anchas por su terreno. El circuito, de dos vueltas de 1.900 metros cada una, está muy bien marcado con corcheras a lo largo de todo el recorrido. La orientación no será un problema y me relajo. La ida es con la corriente en contra pero me encuentro muy bien y avanzo rápido con la adrenalina aún a tope. En cada giro intento no pegarme mucho a las boyas por el agolpamiento de nadadores. En la vuelta se nota mucho la corriente; es ahora cuando tengo que aprovechar los deslizamientos. La primera vuelta sale en 31 minutos, esto va muy bien! La segunda vuelta es más de lo mismo, nado con unas buenas sensaciones. Voy disfrutando, estoy donde quiero estar, me lo repito una y otra vez.

Salgo del agua en 1 hora y 06 minutos. Subidón de adrenalina!! Salgo intentando ver a alguien y de repente escucho mi nombre, doy saltos y les digo que todo ha salido de lujo!! Transición rápida y muy contento, pensando en lo que me espera en el sector bici, pero siempre con la cabeza muy centrada.

Empieza sector bici, 180.2 kms; solo puedo decir... viento, mucho viento y más viento.
Primer objetivo en mente: los primeros 90 kms, más o menos favorables pasando por Yaiza, El Golfo, Timanfaya, Tinajo, Famara y Teguise. Todo va sobre la marcha, mucha hidratación y alimentación continuamente.

Nos dirigimos camino del golfo, para luego volver a subir y coger hacia el Timanfaya.
Comienza la espectacular subida al Parque Nacional de Timanfaya que tantas veces había visto en fotos. Es una carretera estrecha, el viento nos sopla de cara y vamos muy pegados siempre manteniendo la distancia obligada de separación.
Cuando vamos por Montañas de Fuego; este paraje es como ir por la luna. No hay un paisaje así en ningún otro lugar, lo estoy disfrutando!!!

El paisaje es tan espectacular que culmino la ascensión y me doy cuenta que no he mirado hacia atrás ni un momento así que echo la vista atrás para disfrutar aunque sea sólo una vez de la espectacular vista antes de descender hacia Tinajo.
Comienzo el largo descenso aprovechando para comer algo e hidratarme; muy importante la hidratación en este sector.

Es momento de comenzar unos de los grandes puertos, Mirador de Haría. Poco a poco, no sobrecargando las piernas demasiado, que luego hay que correr. Enseguida nos encontramos 6 kms de bajada con viento, con mucho cuidado de no caer y a enfocar el Mirador del Río, segundo y mítico puerto de esta prueba. Quedan unos 8 kms de subida con viento. Ya estamos en el kilómetro 120, cojo comida en el avituallamiento y continuamos hacia abajo. Curvas peligrosas y con viento racheado, todo es bajada rápida. La piernas lo agradecen bastante despues de los dos grandes puertos.
Vamos ya hacia Arrieta, ya hemos hecho lo gordo.

Ahora camino a Mala y Nazaret, donde esta subida pica mucho. Es lo último con muy mala condición de la carretera, con miedo por pinchar ahora y en los últimos kilómetros. Vuelta a Teguise y últimos kilómetros de bajada súper rápidos.
Zapatillas fuera, la bici la coge un voluntario y a coger la bolsa para ponerme las zapatillas de running, gorra y a correr. La gente te anima por todo Puerto del Carmen, es increible la sensación.

A lo largo del maratón te dan dos pulseras: una amarilla cuando haces la vuelta larga de 20 kms con una zona muy pesada (el aeropuerto), viento de cara a la ida uffff nunca llego al giro, y luego otra azul cuando terminas la primera de las dos cortas de 11 kms.

La estrategia es caminar en los avituallamientos para beber sales y comer lo que apetezca. La primera vuelta son 20km. Termino la primera vuelta y me ponen la pulsera amarilla y pienso: "Curro, solo te quedan 22 kms, has entrenado para correr 22 kilómetros". Tengo fuerzas para ir más rápido pero he de mantener la cabeza fria. Empiezo a saber que todo está saliendo bien y que saldrá bien.

En la segunda vuelta veo muchos andando; se ve a gente sin pulseras andando y a uno se lo lleva una ambulancia y lo tienen tapado con una manta térmica dorada en el suelo. El tío lleva dos pulseras, le quedaba nada y ha reventado. Eso asusta ya que no me quiero ver en esa situación. Hace mucho calor y termino la segunda vuelta. Cuando me ponen la pulsera azul me veo finisher, estoy bien, muy cansado pero bien, así que me digo: "Corre hasta llegar al final de la vuelta y después lo das todo".

Último giro!!!!!!!! Menos de 6km a metaaaaa, esto se acaba!!!! Pienso, y aunque tengo muchas ganas de llegar, me invade un sentimiento de nostalgia; mucho esfuerzo y sacrificio para vivir lo que viviré en... no me importan los minutos, tengo muchas ganas de llegar. Comienzo a disfrutar, una alegría enorme te invade, te sientes muy orgulloso y te acuerdas de muchas personas, de todo el trabajo...

Te acercas a meta, escuchas al speaker de fondo, la gente te anima cómo si fueses el ganador cuando ven tus pulseras y saben que terminas... Un sentimiento de felicidad te invade... y lo que pasa en el minuto siguiente no puedo expresarlo con palabras.

Corro y empiezo a fijarme en la gente, en el lugar, empiezo a agudizar el oído y a intentar detectar la megafonía, y al final empiezo a oírla. Me empiezo a emocionar; faltan doscientos metros, euforia incontrolada, ya estoy aqui. Vivo y disfruto el momento y lo grabo en mi cabeza. Oigo mi nombre por megafonía, la alfombra roja bajo mis pies... Entro con los brazos en alto, chillando, emocionado, contento, orgulloso de mi mismo. Esto es grande, increible, duro, gratificante...

Y para terminar, bajo el arco de meta, y para sorpresa mía, me encuentro a Manu sosteniendo la medalla. Emoción, orgullo, cruzar la meta, sostengo la banda de llegada como tantas veces había soñado. Manu pone la medalla, Keneth, el director del Ironman de Lanzarote, se me acerca y me da la mano como a todos los finishers; al verme feliz se ríe. He tardado 14:13, más de lo estimado pero he tenido muy buenas sensaciones y lo más importante es que me siento ganador.

Al final, lo que soñé se cumplió con esfuerzo y sacrificios. Ha sido justo.

Vuelvo a ser UN IRONMAN!! Lo que se siente después de todo este sufrimiento no se puede explicar, tampoco se puede describir. Yo creo que es una sensación intangible e indescriptible. Eso si, muy emocionante; momentos inolvidables que marcan para toda la vida.
"Sabemos que estamos locos, pero no sabéis lo que os perdéis"

Mil gracias a todos los que habéis estado ahí, volveré a Lanzarote, no se cuando pero volveré!!!!!

Pensando en la próxima.....