Dani Ramos, un todoterreno de regreso a la élite
BeSoccer CD UMA Antequera

Dani Ramos, un todoterreno de regreso a la élite

Después de la renovación de los tres capitanes, el jugador ceutí se sitúa como otro de los más experimentados de la plantilla y con más campañas consecutivas vistiendo la camiseta verde

La ampliación de contrato por una temporada más le ha tocado sellarla, en está ocasión, a uno de esos profesionales que ha sido capaz de ganarse protagonismo con trabajo y esfuerzo desde que se colocó por primera vez la elástica universitaria. Ahora es ya uno de los más longevos en el vestuario en cuanto a estancia en el club tras los tres capitanes. Daniel Ramos Pérez (02/04/1995 – Ceuta) aporta polivalencia a los planes de juego de Manuel Luiggi Carrasco “Moli”. En el ADN del ala ceutí del BeSoccer CD UMA Antequera aparecen innatas las cualidades para atacar, defender, presionar y luchar hasta el último segundo de cada uno de los partidos. Muy importante esa respuesta que sabe dar en los dos lados de la cancha. Así lo demuestra su contribución a la progresión reciente del club, ya que su nombre aparece en los dos últimos ascensos a Primera División (1 de junio 2018 y 29 de junio 2020) y, en concreto, en el campeonato recién finalizado ha marcado 10 tantos, una cifra que lo ha convertido en el tercer máximo goleador.  

Dani Ramos llegó a la entidad malagueña, disfrutó de subir a la elite en la misma temporada y, en la siguiente, debutó en la máxima categoría. En verano de 2019 decidió quedarse para ser uno de los artífices del siempre complicado y exigente reto de iniciar de nuevo el retorno. “Después de un año duro como fue el pasado, el descenso afecta anímicamente. El equipo volvió en agosto con muchas ganas tras ganar el Europeo Universitario y los que seguimos en la plantilla, estábamos a trabajar desde el día uno convencidos en que traíamos un ritmo un poco superior y lo deberíamos hacer notar, sobre todo, en la primera vuelta. Todo a partido de la humildad, el trabajo, el día a día y teniendo los pies en el suelo. El ambiente en el grupo ha sido clave para volver a conseguirlo”, apunta.

La proeza del ascenso no fue una de las prioridades a cumplir en el inicio del curso 2019/2020 ni a la hora de configurar una plantilla en la que se buscó combinar la experiencia con la juventud. La obligación por venir de competir entre los mejores si era la de entrar al play-off y, a partir de ahí, ganar una recompensa mayor en la cancha. “El objetivo era primero meternos en el play-off, pero evidentemente, si podíamos ir en los puestos de arriba y luchar por la primera plaza, mejor. No esperábamos hacer la primera vuelta que hicimos, sabíamos que era posible, sin embargo, la Segunda División es una Liga muy complicada. Sí teníamos claro que teníamos confianza en la calidad del grupo tanto deportivamente como humana”, puntualiza el 9 verde.  

El hecho de competir sin descanso y sin perder la ilusión es una de las cosas que han permitido a la formación antequerana construir un camino de crecimiento en los últimos años y obtener el premio de aparecer en varias ocasiones en el escenario principal del fútbol sala español. “El éxito es el ambiente que hay. La clave de este equipo es el hecho de que haya una piña y todos sepamos perfectamente en qué dirección remar y el ADN de competir y competir. Al final se dice que el UMA siempre compite y eso es por algo. Desde que llegué, he visto en el vestuario ejemplos como el de los capitanes Miguel y Óscar que son en quién nos miramos todos. Los que llevamos varias temporadas también en el club, tratamos de sumarnos a ese modelo y demostrar a la gente que viene o se queda de un año a otro que nuestra mejor arma es la unión, el buen ambiente y, así, las cosas suelen salir mejor. Deportivamente traíamos la experiencia de la temporada en Primera y hemos mejorado como conjunto”, destaca el ceutí.

Aparecer de nuevo en la élite otorga la oportunidad de volver a demostrar que los guerreros universitarios tienen un hueco en ella y aporta la satisfacción de haber olvidado el duro golpe del descenso. “A nivel colectivo es algo que todos queríamos. El año anterior en Primera fue difícil y el equipo se quedó con muchas ganas de seguir. Nos quedamos con una insatisfacción por la temporada realizada y ahora volvemos más fuertes. Regresamos con esa experiencia y entusiasmo por arreglarlo y que sea a la tercera, la definitiva. Desde el colectivo estamos muy ilusionados y deseosos de empezar a trabajar e intentar poner todo de nuestra parte para conseguir el objetivo”. El ‘todoterreno’ Dani Ramos, además, se prepara para lo que viene. “Bastante contento. Cuando uno desciende, no sabe si va a tener la oportunidad de volver a Primera y más al año siguiente; así que, personalmente, con muchísimas ganas de competir y disfrutar de la mejor Liga del mundo que es lo que nos merecemos”.

El complicado proceso de confeccionar un proyecto deportivo competitivo, con la filosofía tan marcada de la entidad, continúa su curso y solo queda conocer más detalles de la configuración de la próxima Liga con 18 escuadras y saber la fecha de inicio y el calendario; mientras tanto, los jugadores tienen claro la hoja de ruta a cumplir en la pista. “Este grupo tiene más experiencia. Casi todo el mundo ha pisado la Primera División y eso va a hacer que compitamos bien. No obstante, la consecución del reto de la permanencia va a ser muy complicada. Hay muchos equipos que van a estar luchando por lo mismo. Este año parece que se amplía el número de descensos, con lo cual, eso evidentemente nos perjudica, pero desde el primer día de pretemporada vamos a estar todos concienciados en el objetivo y vamos a trabajar duro y todo lo que podamos para ello”, clarifica Dani Ramos.